Me das una sopapa y un dedal, un beso y una sonrisa. Con un leve empujoncito nos separamos y yo todo lo que se de inundaciones lo vi en Titánic… el… muere… Pero la puta madre ¡el muere! y reencarna en un recuerdo. ¿Te pica? ¿Te molesta? ¿Lo dejas en un alhajero o se estrella contra el suelo cuando manoteas el despertador? Esperas que el perro lo lama del suelo, lo cague para juntarlo con una bolsita. La parte que te pinto en bolas está buena, digo… una sopapa, un dedal y un dibujo de un monigote mal depilado, me doy por afortunado. Mientras el agua fría me cristaliza recuerdo cuentos de la Atlántida, de sirenas, Julio Verne!!! Alguien!!! Miro hacia arriba y pareces un cuadro pastel al que dejaron bajo la lluvia, otra vez nabo!!! La poesía no flota!!! La mierda si, ¿Cómo se llamaba tu perro? Ah.. sos mas de gatos, perdón, lo olvidé. Te cuento, la orquesta acá abajo siguió tocando. El Danubio Azul fue lo último que escuche, fue idea del director. Te dije que ese tipo era un cínico.
martes, 4 de septiembre de 2012
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