Hay dos tipos de oscuridad, la del mundo y la propia
La del mundo nos arrebata el sendero
La propia nos deja haciendo ecos de pasos inciertos
Que nos devuelven solo dicha del mas allá
Todo corazón puede arder en llamas
¿Como ponerle fin a la continuidad del ahora?
¿Donde crees que esta?
Sin embargo vuelven
¿Serán los ecos de otros?
El lápiz no dibuja límites
Traza una cornisa que la conciencia
No puede saltar
No te preocupes cuando vuelvas estará esperándote ahí
miércoles, 11 de febrero de 2009
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