.El problema de ser un sachet humano
mal pasteurizado que crece en su interior, algo que no se terminó de
cocinar y dejó pudrir, es que nadie se da cuenta hasta el momento
final. El mala leche llega a la góndola con todos los demás, su
fecha de caducidad no presenta errores, no está pinchado, no viene
con menos contenido, por su exterior se ven claros sus atributos, sus
vitaminas A, D fortificado con hierro, entero o descremado. ¡ES UNO
MAS! Es de consumo diario, para chicos y grandes. Una vez abierto,
ahí comienza el problema, al verter su contenido te caga los
cereales, el café, el dulce. Te caga desde el desayuno y ya no lo
podes separar, no es una tostada quemada que le raspas lo negrito y
lo disfrazas con un poco de mermelada, ya esta mezclado, la cagaste,
se te metió y ahora la única que te queda es rezar que no te
retuerza todo el día el estómago y encierre sufriendo en el baño.
Así que mañana un té y la leche hecha POLVO!
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