miércoles, 29 de enero de 2014

Media Noche


La propia naturalidad ajena, la simpatía robada, el dolor arrebatado, la historia proyectada crean agujeros negros a los que nos entregamos con la esperanza de nunca llenar, nunca saciar. El eco reproduce pero no imita. De forma carente es nuestro reflejo mas fiel. De ausencia nuestras mayores posesiones. De superposición repetitiva tendimos nuestro cordón umbilical conducto de incertidumbres. ¿Serán nuestras? ¿Serán encomiendas ajenas que no resistimos husmear? ¿hicimos nuestro lo de otros? ¿Será por eso que explicamos tan bien cosas que no comprendemos? Misterio nuestra certeza. Incompletos. Tan solo de media noche comienza el día.

No hay comentarios: