Por encima de todas las cosas pero con
las cosas como sostén está la melodía del día, ripios del miedo,
llanuras del estar, cimas del inexistente continuo. Los nuevos
paisajes, el destacado de la forma en un constante avance del que no
siempre formo parte con mil y un destinos. Somos uno no por entidad,
sino por propia limitación del deseo. Perder de vista es lo que nos
permite querer enfocar, la elección siempre es efímera en un
suspiro de mueca o un suspiro de una vida entera. Muchas noches de no
ver, valen en una de estar, armonizar y seguir vibrando.
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