Todo esta de pié, en mi pie. Sobre la tierra, lejos de ella. Voces no faltan, alegrías tampoco.
En todos los fracasos que me he hundido con ojos hechos mares. Eterno naufragio, eterno alimento de fauses subacuaticas.
¿Por que? Siempre aferrarse a la furia. Ella clama mi nombre a viva voz, en ella fui forjado, madre y padre.
Útero de rojos fuegos queman los puentes hacia ti. Aprendí a nadar, aprendí a escribir con cenizas, es la única manera de decir estuve aquí junto a ti.
sábado, 23 de octubre de 2010
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